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Para empezar a entender las diferencias entre ambas patologías, podemos recordar el significado de su terminología:

  • ARTRO: articulación
  • OSIS: degeneración
  • ITIS: inflamación

Por lo tanto, la artrosis hace referencia a un proceso degenerativo articular, mientras que la artritis hace referencia a un proceso inflamatorio articular.

Aunque ambas pueden producir dolor, limitación funcional y deformidad en las manos, su origen, evolución y tratamiento son diferentes.

Diferencias entre artrosis y artritis reumatoide

ARTROSIS

  • Patología reumática crónica.
  • Enfermedad degenerativa.
  • La afectación inicial se produce en el cartílago articular.
  • No es una enfermedad autoinmune.
  • Puede producir deformidades articulares progresivas.
  • Rigidez matinal breve, habitualmente de 3 a 10 minutos.
  • Presenta nódulos de Heberden y Bouchard característicos.
  • Dolor mecánico: aumenta con el movimiento y mejora con el reposo.
  • Suele manifestarse a partir de los 45–50 años.
  • El diagnóstico se basa principalmente en la clínica y la radiografía.
  • No suele presentar afectación de otros órganos.

ARTRITIS REUMATOIDE

  • Patología reumática crónica.
  • Enfermedad inflamatoria autoinmune.
  • La afectación inicial se produce en la membrana sinovial.
  • El sistema inmunitario ataca por error los propios tejidos articulares.
  • Puede provocar deformidad articular si no se trata precozmente.
  • Rigidez matinal prolongada, habitualmente superior a una hora.
  • Puede presentar nódulos reumatoides.
  • Dolor inflamatorio: puede aparecer también en reposo y durante la noche.
  • Puede manifestarse a cualquier edad, siendo más frecuente entre los 20 y 50 años.
  • El diagnóstico se realiza mediante exploración clínica, analítica y pruebas de imagen como ecografía o radiografía.
  • Puede existir afectación de otros órganos y sistemas.

Actualmente, los tratamientos médicos y el diagnóstico precoz permiten controlar mucho mejor la evolución de la artritis reumatoide y reducir el riesgo de deformidades avanzadas.

Articulaciones más afectadas según patología

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En esta foto podemos ver marcado en naranja las articulaciones que más se ven afectadas por la ARTROSIS  y en azul las más afectadas por la ARTRITIS REUMÁTICA.

Mano normal en niño y adulto

En la primera radiografía se puede ver una mano normal de adulto donde se aprecia la ausencia de inflamación, la correcta alineación de las articulaciones, una mineralización normal y los espacios interarticulares conservados.

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En la siguiente radiografía vemos la mano de un niño. Sabemos que aún no ha terminado de crecer porque presenta cartílago de crecimiento no osificado.

Mano con artrosis

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En esta imagen se aprecia una deformidad articular característica de la artrosis de las manos.

Se observan los denominados nódulos de Bouchard, localizados en las articulaciones interfalángicas proximales (IFP). En este caso, la deformidad es

más evidente en dos dedos, aunque puede aparecer en cualquiera de las articulaciones interfalángicas proximales de la mano.

También pueden apreciarse los nódulos de Heberden, situados en las articulaciones interfalángicas distales (IFD), siendo otra manifestación típica de la artrosis digital.

Estas deformidades se producen como consecuencia de cambios degenerativos articulares y del crecimiento óseo asociado al proceso artrósico.

En esta radiografía se observa una subluxación asociada a la deformidad articular de la articulación metacarpofalángica del pulgar, así como una alteración del eje del primer metacarpiano en relación con el hueso trapecio del carpo.

La afectación de esta articulación trapeciometacarpiana, conocida comúnmente como rizartrosis, puede generar dolor importante durante su fase inflamatoria, especialmente en movimientos de pinza y prensión del pulgar.

Actividades cotidianas como girar una llave, abrir un tarro, coger una botella o abrochar botones suelen resultar dolorosas debido a la sobrecarga mecánica y a la inestabilidad articular presentes en esta articulación.

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Si comparamos una radiografía de una mano con signos degenerativos  con la de una mano sana, pueden apreciarse con mayor claridad algunos de los cambios característicos de la artrosis.

Entre ellos destacan:

  • La disminución o pérdida del espacio interarticular, consecuencia del desgaste progresivo del cartílago.
  • La esclerosis subcondral, que aparece como un aumento de densidad ósea (más blanca en la radiografía) en las superficies articulares.
  • La presencia de osteofitos, formaciones óseas marginales producidas por el proceso degenerativo, conocidas popularmente como “picos de loro”.

Estos cambios radiológicos suelen acompañarse de dolor, rigidez, pérdida de movilidad y deformidad progresiva de la articulación.

Mano con artritis

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A nivel visual una mano artrítica presenta características que la diferencian de la mano artrósica, como la desviación cubital por afectación de la articulación de la muñeca.

En la artritis  reumatoidea el proceso inflamatorio deformante afecta al tejido sinovial generando una proliferación de éste llamada PANNUS que termina por erosionar el cartílago, hueso subcondral, la cápsula articular los ligamentos y el sistema tendinoso.

Deformidad de la artritis reumatoide en los dedos de la mano 

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