La deformidad escoliótica provoca cambios tridimensionales en el tronco, generando zonas de acortamiento y elongación muscular, especialmente en la musculatura oblicua abdominal y en la musculatura torácica y paravertebral. Estas adaptaciones pueden manifestarse como las denominadas “líneas diagonales abdominales”, descritas en el concepto Schroth como parte de los patrones de asimetría corporal.
En la escoliosis estructural, las vértebras presentan rotación axial. Habitualmente, los cuerpos vertebrales rotan hacia la convexidad de la curva, mientras que las apófisis espinosas se orientan hacia la concavidad. Debido a la articulación entre vértebras y costillas, esta rotación vertebral también produce una rotación costal, responsable de la gibosidad característica observada especialmente durante el test de Adams.
Existen casos menos frecuentes, considerados patrones atípicos, en los que la rotación o la configuración de la curva no siguen el patrón habitual y requieren una valoración específica.
Tomamos como ejemplo una escoliosis de convexidad dorsal derecha:
La rotación vertebral y costal asociada a este patrón escoliótico provoca, en visión anterior, un adelantamiento de las costillas inferiores izquierdas y una posteriorización de las derechas.
A nivel pélvico suele observarse un patrón compensatorio contrario: la hemipelvis izquierda tiende a posicionarse más posterior y la derecha más anterior.
Esta asimetría torsional del tronco puede representarse mediante las denominadas líneas abdominales diagonales descritas en el método Método Schroth, que conectan la región costal inferior anterior con la cresta ilíaca contralateral.
En este patrón, el músculo oblicuo externo derecho y el oblicuo interno izquierdo tienden a encontrarse en una posición de mayor elongación, mientras que los músculos contralaterales presentan una tendencia al acortamiento y aumento de tensión.
Actualmente, más que hablar de músculos “acortados” o “elongados” de forma aislada, se considera que existe una adaptación tridimensional compleja de las cadenas musculares y fasciales del tronco.

Ejercicios para las líneas abdominales

Los ejercicios de líneas diagonales del método Método Schroth tienen como objetivo mejorar el equilibrio muscular y postural dentro de las posibilidades que permite la deformidad escoliótica, favoreciendo una mejor alineación tridimensional del tronco.
En cada ejercicio se integra la respiración desrotatoria Schroth, dirigida a favorecer la expansión de las zonas colapsadas o deprimidas del tronco, junto con el uso de cuñas o apoyos de corrección para facilitar una mejor alineación corporal durante el ejercicio.

OBJETIVOS:
- Elongar los segmentos con tendencia al acortamiento (c–d).
- Facilitar la activación y aproximación funcional de los segmentos elongados (a–b).
- Favorecer la autoelongación y expansión del segmento c–b.
- Mejorar la corrección postural, la movilidad costal y el control respiratorio.

Línea c–d: elongación asistida
En este ejercicio del método Método Schroth trabajamos la elongación del segmento c–d mediante correcciones manuales y respiración desrotatoria.
Ejecución
El/la fisioterapeuta estabiliza la cadera derecha mediante la rodilla y controla el hombro derecho con una mano para facilitar la corrección tridimensional.
Durante la inspiración, Laura realiza la respiración desrotatoria, intentando dirigir el aire hacia la región posterior hundida o colapsada.
En la fase inspiratoria se aplican las correcciones manuales, y durante la espiración la paciente intenta mantener activamente la autoelongación y la corrección conseguida.
OBJETIVOS:
- Elongar los segmentos con tendencia al acortamiento (c–d).
- Facilitar la activación y aproximación funcional de los segmentos elongados (a–b).
- Favorecer la autoelongación y expansión del segmento c–b.
- Mejorar la corrección postural, la movilidad costal y el control respiratorio.

Ejercicio de autoelongación de la línea c–d
Este ejercicio del método Método Schroth tiene como objetivo favorecer la autoelongación activa del segmento c–d mediante corrección postural y respiración desrotatoria.
Ejecución
- Realizar la respiración desrotatoria, dirigiendo el aire hacia la región posterior deprimida.
- La mano izquierda realiza una fijación estabilizadora.
- La mano derecha efectúa una tracción en dirección abajo–afuera–atrás, favoreciendo la autoelongación y la desrotación del tronco.
Durante la inspiración se busca ampliar las zonas colapsadas del tórax y, durante la espiración, mantener activamente la corrección conseguida.
Objetivos
- Favorecer la elongación del segmento c–d.
- Mejorar la percepción corporal y el autocontrol postural.
- Facilitar la expansión de las zonas torácicas deprimidas.
- Integrar la respiración desrotatoria en la corrección activa.



